Bizcocho base para tartas



Que no es otro que el famoso bizcocho genovés pero un poco más denso. Por lo general, para hacer este típico bizcocho, se multiplica cada huevo por 30 para hallar la cantidad de harina y azúcar que se necesita. Por ejemplo, si hacemos un bizcocho genovés de 3 huevos, se suelen poner 90g de harina y 90g de azúcar. Si es de 4 huevos, serían 120g de harina y 120g de azúcar y así sucesivamente según el número de huevos. En la receta original se montaban los huevos con el azúcar al baño María para lograr un mejor montado de los huevos debido al calor, aunque otra técnica también es montar primero las claras e incorporarlas con mucho cuidado al resto de ingredientes. Os cuento mi forma de hacer este bizcocho base para tartas, que como os he dicho al principio es un poco más denso porque he multiplicado por 40 y así obtendremos unos bizcochos con más cuerpo, ideales para cortar sin apenas desmigarse y capaces de aguantar mucho más peso sin perder ni esponjosidad ni sabor.

Vayamos con la receta...


Ingredientes:

6 huevos M
240g de azúcar
240g de harina

Preparación:

Lo primero que haremos será encender el horno a 180ºC calor arriba y abajo y aire. Enmantequillamos el molde o moldes seleccionados donde vamos a hornear y lo forramos con papel de horno en la base y en los laterales. Volvemos a pasar la mantequilla por encima del papel. Reservamos.

Mezclamos los huevos con el azúcar y les damos un golpe de microondas. Los pasamos al bol de nuestra batidora y batimos a velocidad máxima hasta que aumenten el triple su volumen (Por lo menos 10 minutos nos debería llevar) Una vez bien montados, vamos añadiendo la harina poco a poco y mezclando con movimientos envolventes hasta integrarla por completo. Volcamos la crema resultante en el molde y horneamos unos 35/40 minutos hasta que esté cocido. Retirar del horno, dejar enfriar 15 minutos y desmoldar sobre una rejilla para que termine de enfriarse.


Notas:

Vale, yo también estoy de acuerdo. Lo de forrar el molde como lo he puesto es un rollo pero si queréis la cosa bien hecha, hay que hacerlo. De esta forma el desmoldado es perfecto. Como ejemplo os dejo el tercer bizcocho de la torre. Todos los demás están hechos con el molde forrado menos ese y he puesto la cara bonita hacia delante. Hacerme caso, se nota.

Cuando digo dar un golpe de microondas, me refiero a unos pocos segundos, unos 15 o 20 segundos simplemente para dar calor a los huevos con el azúcar y así mejorar el montado. No pasaros con el tiempo o podéis cocinar los huevos.

Hay que batir mucho y muy bien los huevos con el azúcar. Tener en cuenta que no lleva levadura, así que es fundamental hacer esto bien. Batir hasta que aumente el triple el volumen.

Podemos sustituir 40g de harina por fécula de patata o de maíz para obtener un extra de esponjosidad.

Para la versión de chocolate tan solo hay que retirar 30g de harina y sustituirlos por cacao puro en polvo. (Yo siempre uso cacao en polvo Valor)

Podemos aromatizar la mezcla con ralladura de limón, esencia de vainilla, canela, etc...

Tamizar siempre la harina.

A partir del minuto 35 de horneado, comprobad si está cocido pinchando en el centro con un palo de brocheta. Si sale limpio, está listo.

Ni se os ocurra desmoldar el bizcocho tan pronto salga del horno. Si hacéis esto os va a romper porque estará muy blandito debido al calor. Dejarlo reposar 15 minutos y luego lo sacáis del molde.

Tal y como están las cosas no se puede encender el horno de cada vez que hay que hacer un bizcocho. Así que yo me tomo una tarde para esto y horneo una buena tanda para una larga temporada. Una vez hechos y completamente fríos, los envuelvo bien en papel film y luego dentro de una bolsa al congelador. Los podemos tener hasta 3 meses. 

Yo siempre hago la cantidad que os puesto y luego la reparto en diferentes moldes o en uno solo. Hago de varias medidas y de varios sabores. Los guardo como os he explicado en la nota anterior.

Tened esta receta en cuenta. En unos días os mostraré una tarta que he hecho con este bizcocho.

Nos vemos pronto!