Pastel "Kinder delice"



Le he llamado así por la similitud de la receta, dos capas de bizcocho de intenso chocolate intercaladas por una deliciosa crema blanca que de verdad, os va a rechiflar! Si hacéis la receta entera os saldrá mucha cantidad de todo, pero no os cortéis porque realmente os sabrá a poco. Yo me dediqué a regalar trocitos entre amigos y familiares y todavía falta alguien que haya puesto algún pero. Incluso a mí, que no soy yo muy de chocolate, me ha bajado que da gusto. He tratado de explicaros la receta lo mejor posible para que no falléis en nada pero os recuerdo que siempre al final de los post, os doy algunos tips para que mis recetas siempre os salgan bien. Y podéis creerme, esto está muy pero que muy bueno ;)

Vayamos con la receta...



Ingredientes para el bizcocho de chocolate:


4 huevos L
250g de azúcar
250g de harina de trigo
250g de mantequilla a temperatura ambiente
50g de cacao puro en polvo
100ml de leche tibia
1 sobre de levadura química (16g)

Preparación:

Unimos y tamizamos la harina con el cacao y la levadura. Reservamos.
Batimos muy bien la mantequilla con el azúcar hasta que ésta palidezca y se forme una crema. A continuación añadimos los huevos de uno en uno, sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado. Una vez todos los huevos incorporados añadimos la mezcla de harina removiendo bien y por último, la leche en un chorro fino. Volcamos la masa resultante en un molde previamente untado de mantequilla e Introducimos a horno precalentado a 180ºC durante 45 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo este salga limpio. Retiramos, dejamos enfriar 15 minutos y desmoldamos sobre una rejilla hasta que enfríe completamente.




Ingredientes para la crema blanca:


500ml de nata para montar muy fría (mínimo 35% materia grasa)
250g de queso mascarpone frío
6 cucharadas de azúcar
6 hojas de gelatina
100ml de agua muy caliente.

Preparación:

Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría y una vez hidratadas las deshacemos en los 100ml de agua caliente. Removemos bien y dejamos que alcance la temperatura ambiente. Mientras tanto, batimos el mascarpone con el azúcar hasta mezclarlos. A continuación añadimos la nata y batimos a velocidad alta hasta que comience a montar. En este momento, y sin dejar de batir, incorporamos la gelatina cucharada a cucharada hasta integrarla completamente. Terminamos de batir hasta que la nata esté perfectamente montada.

Ingredientes para el glaseado de chocolate:

160g de chocolate negro para fundir
120ml de nata 
una pizca de sal
Una hoja de gelatina

Preparación:

Hidratamos la hoja de gelatina en agua fría. Escurrimos y reservamos.

Llevamos la nata al fuego con la sal y cuando vaya a hervir la retiramos y añadimos la gelatina  y el chocolate troceado. Removemos bien hasta que el chocolate y la gelatina se diluyan por completo. Dejamos enfríar un rato para que el glaseado tome cuerpo.

Montaje del pastel:

Con ayuda de una lira o de un cuchillo abrimos el bizcocho por la mitad a lo largo. Encima de una de las mitades ponemos la crema del relleno, la extendemos con ayuda de una espátula dejando una capa gruesa y la cubrimos con la otra mitad del bizcocho. Hacemos algo de presión sobre el bizcocho con las manos para  nivelarlo, dejando que salga algo de la crema por los bordes. Retiramos el sobrante con una espátula y llevamos a la nevera un par de horas para que termine de cuajar.



Pasado el tiempo preparamos el glaseado y lo dejamos caer por encima cubriendo toda la tapa superior del bizcocho. Dejamos en la nevera para que todo endurezca y servimos cortado en porciones.



Notas:

Cuando estemos haciendo el bizcocho y en el momento de añadir los huevos, puede suceder que la mezcla parezca como cortada. Si esto ocurre añadimos una o dos cucharadas de harina y continuamos con la receta.

Cuando necesitemos cortar los bizcochos para tartas y para impedir que éstos se desmiguen demasiado, una vez completamente fríos, los envovemos en papel film y los dejamos una hora en la nevera. De este modo y debido al frío, endurecen, lo que nos facilita el corte y evita que éstos se desmiguen o se rompan. Es lo que hice con el bizcocho de esta receta.

Si no tenemos huevos de tamaño L, podemos sustituirlos por 6 de tamaño M. 

He horneado el bizcocho en un molde rectangular de 30 x 20cm. 

El horno con calor arriba y abajo y aire.

Ojo con la gelatina para la crema blanca. No puede estar caliente, si no la nata se nos bajará. No tiene mayor dificultad. Deshacéis la gelatina en el agua caliente y dejáis que pierda el calor, que no enfríe del todo o se cuajará, simplemente que no esté caliente. Incorporarla poco a poco al batido de nata.

Si no os gusta el queso, podéis sustituir el mascarpone por la misma cantidad de yogur natural cremoso, como el yogur griego por ejemplo. En es caso pondremos una hoja más de gelatina, es decir, 6 hojas.

Yo he puesto en la crema 6 cucharadas soperas de azúcar y para mí son mas que suficientes pero puede que para vosotros se quede escaso, así que una vez hecha, probarla y si queréis añadir más. 
 
Una vez hecha la crema blanca podemos dejarla 10 minutos en la nevera para que tome algo más de consistencia y de este modo nos será más fácil distribuirla sobre el bizcocho.

Para poder hacer cortes limpios una vez montado el pastel, lo llevé al congelador un par de horas. Luego lo corté con un cuchillo cuya hoja mojé en agua caliente y que limpié después de cada corte.

Con estas cantidades os sale un pastel enorme pero como está taaaan bueno, os recomiendo que hagáis la receta entera. Congela estupendamente y lo podéis guardar ya partido y así podremos disfrutar de un delicioso postre siempre que nos apetezca.

Espero que os guste tanto como a mí y sobre todo, que lo disfrutéis.