Cheescake 4 chocolates



Hoy comienzo el post a lo Francisco Umbral: Yo he venido aquí a hablar de MI LIBRO 😂😂😂
Y es que hoy (por fin) ya está a la venta!!  Estoy deseando que lo tengáis en vuestras manos y conocer vuestras opiniones y comentarios, así que, los espero con ansia!! A partir de hoy, lo podréis encontrar en los principales puntos de venta: El Corte Inglés,Fnac, Casa del libro...  y por supuesto en Amazon. En vuestra librería habitual si no lo tienen, podéis pedírselo y en un par de días os debería llegar. Ojalá os guste y lo disfrutéis. Y no tengo nada más que decir que no quiero ser pesada (pero si no me promociono yo ya me diréis quién lo va a hacer) Si alguien no sabe de lo que hablo, aquí está el post dónde compartía con vosotros la noticia.

Y para celebrarlo, que menos que una tarta a la altura de las circunstancias. Hace poco tiempo os comentaba que en casa es muy habitual tener alguna tarta de queso. La verdad es que nos encantan y son tan personalizables! Se puede hacer una tarta de queso de casi cualquier cosa. La idea de ésta surgió a raíz de un spot de televisión donde se anunciaba el nacimiento del cuarto chocolate, y fue oírlo y se me alumbró la bombillita. Tenía la idea en la cabeza desde entonces y por fin la he hecho realidad.

He intentado hacer una tarta sencilla, apta para todos los niveles de cocinillas y, aunque en un principio quería hacer una base de brownie sobre la que reposaran la capas, preferí que fuese una tarta sin horno en su totalidad, y aquí la tenéis. Cuatro espectaculares capas de cheescake de chocolate. Sin tener que hornear y muy fácil de hacer.

Os he descrito los ingredientes capa por capa, para que la comprensión de la receta sea más sencilla, así que no os asustéis con la (larga) lista, en realidad es mucho más reducida. Al final de la receta, en las notas, os dejaré la versión resumida por si os viene bien para la lista de la compra. 



Ingredientes para la base:
8 galletas redondas (María o similar)

Ingredientes para la primera capa (capa de chocolate negro):
200g de queso Philadelphia o similar
200ml de nata 35% MG (materia grasa)
120g de chocolate negro para fundir
2 hojas de gelatina
80g de azúcar moreno
50ml de leche
15g de cacao puro en polvo
Una pizca de sal

Ingredientes para la segunda capa (capa de chocolate con leche):
200g de queso philadelphia o similar
200ml de nata 35% MG (materia grasa)
120g de chocolate con leche para fundir
2 hojas de gelatina
60g de azúcar moreno
50ml de leche
Una pizca de sal

Ingredientes para la tercera capa (capa de chocolate blond):
200g de queso philadelphia o similar
200ml de nata 35% MG (materia grasa)
120g de chocolate blond
2 hojas de gelatina
60g de azúcar común
50ml de leche
Una cucharada de postre de café soluble
Una pizca de sal

Ingredientes para la cuarta capa (capa de chocolate blanco):
200g de queso philadelphia o similar
200ml de nata 35% MG (materia grasa)
120g de chocolate blanco para fundir
2 hojas de gelatina
60g de azúcar común
50ml de leche
Una cucharadita de vainilla en pasta
Una pizca de sal

Ingredientes para el glaseado de chocolate:
80g de chocolate negro para fundir
40g de mantequilla con sal

Además para decorar:
Fresas y frambuesas

Preparación:

Forramos con acetato un molde redondo desmontable de 20-22cm de diámetro. Dejaremos que el acetato sobresalga de forma generosa por la parte superior del molde. (Leer las notas al final de la receta) Colocamos las galletas enteras cubriendo el fondo (no importa si quedan huecos)

Preparamos la primera capa. Hidratamos las hojas de gelatina cubriéndolas con abundante agua fría. Reservamos.

Troceamos el chocolate y lo fundimos al baño María o al microondas en tandas de 30 segundos removiendo muy bien entre medias. Reservamos.

Batimos el queso (que estará a temperatura ambiente) con el azúcar y el cacao hasta formar una crema.

Calentamos hasta casi ebullición los 50ml de leche y deshacemos en ella la gelatina previamente escurrida. Removemos para que se disuelva perfectamente y la añadimos al batido anterior mezclando bien.

Unimos el chocolate fundido (que ya habrá perdido calor) con la mezcla de queso y gelatina hasta que todo esté homogéneo.

Montamos la nata con una pizca de sal hasta que esté firme y la mezclamos con la crema de queso y chocolate con movimientos envolventes para evitar que se baje demasiado. Vertemos esta mezcla sobre las galletas que están de base en el molde. Llevamos a la nevera hasta cuajar.

Una vez la primera capa ha cuajado, preparamos las siguientes del mismo modo. Os lo explico de forma resumida: Batir el queso con el azúcar, añadir la gelatina disuelta en la leche y el chocolate fundido (que no esté caliente) Incorporar por último la nata montada con movimientos envolventes y así con todas las capas. Para la capa de chocolate blond y blanco, usaremos azúcar blanca en vez de moreno para no "manchar" el color del chocolate. Cuando calentéis la leche para deshacer la gelatina de la capa blond, disolved en ella el café soluble, para subir el tono de esta capa, y la de chocolate blanco, saborizarlo con la vainilla, que se la podéis añadir al batido de queso o cuando montéis la nata (tanto da). No sé si así os queda claro lo que hay que hacer... si preferís que os detalle la elaboración capa por capa me lo decís, vale? no lo he hecho para que no pareciese interminable la receta, pero si veis que os liais, os detallo capa por capa.

Una vez todas la capas hechas (hay que dejar que la anterior cuaje para colocar la siguiente) dejamos reposar la tarta en la nevera preferiblemente de un día para otro.

Lo ideal para un desmoldado perfecto, es llevar la tarta al congelador un par de horitas más o menos. Así los bordes habrán endurecido lo suficiente para que al quitar el acetato quede la tarta impecable, así que si podéis, hacerlo.

Colocamos la tarta sobre la fuente o plato donde vamos a servir y preparamos el glaseado de chocolate de la siguiente manera: 

Troceamos el chocolate y la mantequilla y fundimos todo junto en el microondas, de 30 en 30 segundos removiendo bien entre medias hasta obtener una crema lisa y homogénea. Con ayuda de una cuchara y una vez que pierda calor y el glaseado tome cuerpo, lo dejamos caer por todo el borde superior de la tarta.

Por último colocamos las frutas en la parte superior de forma decorativa. Servir.




Notas:
  • He utilizado un molde de 18cm de diámetro y me ha salido una tarta altísima! Demasiado alta porque abomba un pelín y casi se viene abajo cuando la corté, así que mejor que utilicéis un molde de 20 o incluso de 22 cm. Mi molde tiene 9 cm de alto y tuve que ganar altura con el acetato (bendito acetato) dejándolo sobresalir por la parte superior.  Este es el molde que yo uso para mis tartas y estoy deseando hacerme con el de 20cm, que sería el ideal para esta receta.
  • Si unimos todos los ingredientes de las capas, la lista queda así:
         800g de queso philadelphia o similar
         800ml de nata 35% MG
         120g de chocolate negro para fundir
         120g de chocolate con leche para fundir
         120g de chocolate blond
         120g de chocolate blanco para fundir
         8 hojas de gelatina
         140g de azúcar moreno
         120g de azúcar blanco
         200ml de leche
         Una cucharada de postre de café soluble
         Una cucharadita de vainilla en pasta
         Una cucharada de cacao puro en polvo
         sal
  • La tarta en su conjunto queda escasa de azúcar, tenerlo en cuenta sobre todo los más golosos. Podéis aumentar la cantidad que lleva cada capa a vuestro gusto, probad siempre, pero tampoco os paséis porque si no terminará siendo una tarta de esas que caen pesadas y os aseguro que es una auténtica delicia! 
  • El chocolate blond por si alguien no lo conoce, es este y lo podréis encontrar en los principales supermercados.
  • Y nada más, solo daros las gracias a todos los que durante el día de hoy me habéis hecho llegar vuestras felicitaciones, a los que habéis ido a comprar el libro y me lo habéis dicho o me habéis enviado foto. Llevo un día que no he parado de emocionarme... A ver si adelgazo algo, así que por mí no paréis!!!!
    Y como siempre, espero que os haya gustado la receta y nos vemos en la próxima!!!

    Bizcocho de pascua. ¡Sin horno!



    Este es el bizcocho del que os hablaba en la entrada anterior. A simple vista puede parecer un bizcocho normal, pero... qué tiene de especial??? Pues de especial tiene la forma de cocerlo porque no está hecho en el horno. Es la primera vez que cocino un bizcocho de esta forma, y eso que en casa los flanes siempre los hemos hecho así, pero nunca se me dio por hacerlo con un bizcocho, y os aseguro que no será la última, y de hecho ya no puede serlo porque he elaborado 3 bizcochos más de esta forma.

    Lo he cocinado al baño María en la vitro y me encanta el resultado porque eliminamos la corteza. Si os fijáis en las fotos, especialmente en las del corte, veréis que no hay diferencia alguna entre la parte exterior y la interior, ¡todo el bizcocho es miga! y debo decir que, ¡es mi parte favorita de los bizcochos!.

    Os dejo dos formas diferentes de decorarlo aunque no es necesario hacerlo porque queda muy cuqui así tan clarito todo él, puro amor, en serio. 

    La forma de cocerlo no es nada complicada, y será coser y cantar si contamos con un molde con tapa. Yo dispongo de estos dos:

    Ahora me vais a decir que tenéis 1247 moldes pero ninguno con tapa... ¡Lo veo venir! 😂

    El que he utilizado es un molde tipo corona de 4l de capacidad.


    Una vez que se introduce el molde en el agua, éste flota, así que será necesario colocar un peso encima para mantenerlo en el fondo. Yo puse una piezas pequeñas que tengo de hierro pero cualquier cosa que tengáis por casa que pese y que pueda servir para este fin os vale. Si no se os ocurren ideas aquí te dejo una  ¡Esto es venirse arriba! 😂


    Ingredientes para el bizcocho:
    250g de mantequilla blanda (con sal)
    200g de azúcar común
    Una cucharadita de vainilla en pasta
    6 huevos M
    125g de harina de trigo de repostería
    125g de fécula de patata o de maíz  (Maizena)
    15g de levadura química o impulsor
    60ml de leche a temperatura ambiente


    Ingredientes para el glaseado blanco:
    60g de mantequilla blanda
    180g de azúcar glas
    Una cucharadita de vainilla en pasta 
    Leche a temperatura ambiente (cantidad necesaria)
    Además:
    Margaritas de oblea
    Sprinkles

    Ingredientes para el glaseado de chocolate:
    100g de chocolate negro
    100g de nata
    20g de mantequilla con sal
    Además:
    Almendras peladas crudas
    Guindas


    Preparación:

    Ponemos una olla con agua a fuego medio (La olla debe ser mayor que el molde donde vamos a cocinar el bizcocho) Nos aseguramos que el agua cubre 3/4 partes nuestro molde. Lo untamos de mantequilla y espolvoreamos con harina. Reservamos.

    Tamizamos la harina con la fécula y el impulsor. Reservamos.

    Batimos la mantequilla con el azúcar y la vainilla hasta que la mezcla haya blanqueado y esponje (unos 10 minutos a velocidad media)

    Añadimos los huevos de uno en uno sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté completamente incorporado.

    Agregamos la mitad de la harina y mezclamos a velocidad baja, agregamos la leche y por último la harina restante. Terminamos de integrar todo con una espátula de silicona y vertemos la mezcla en el molde reservado. Colocamos nuestro molde dentro de la olla con agua (que ya estará hirviendo) colocamos un peso encima para que el molde no flote y tapamos (si el hervor es demasiado fuerte bajamos el fuego hasta conseguir un hervor suave) dejamos cocer 70 minutos. Retiramos con cuidado el molde del fuego, abrimos y comprobamos la cocción pinchando el bizcocho con un palo de brocheta, si sale limpio está listo y dejamos reposar 10/15 minutos. Desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo antes de decorar.

    Para el glaseado blanco, batimos la mantequilla con el azúcar glas y la vainilla hasta que se forme una crema y añadimos leche cucharada a cucharada hasta conseguir la textura deseada (con dos o tres cucharadas puede ser suficiente) con una cuchara vamos colocando el glaseado encima del bizcocho y lo terminamos de decorar con las margaritas y los sprinkles.

    Para el glaseado de chocolate, ponemos la nata y el chocolate troceado en un recipiente apto para el microondas y lo fundimos en tandas de 30 segundos removiendo bien entre medias. Cuando el chocolate esté fundido, añadimos la mantequilla y removemos bien para que se funda con el calor residual (si es necesario damos unos segundos más de micro)  Dejamos que pierda un poco de calor para que la mezcla tome más cuerpo y consistencia y la vertemos por encima del bizcocho (colocamos el bizcocho encima de una rejilla y debajo colocaremos un plato para recoger el chocolate sobrante) nos aseguramos de cubrirlo por completo y cuando el chocolate comience a secar, colocamos las almendras y las guindas de forma decorativa (si lo hacemos con el chocolate recién puesto se escurrirán) 



    Notas:

    Bueno, os cuento como he cocido yo el bizcocho. Tengo una vitro que va del 0 a 9. Puse la olla al fuego con el agua en el 9 para que calentase rápido, una vez alcanzada la ebullición bajé al 5 y metí el bizcocho dentro y tapé la olla. A los 10 minutos abrí (el bizcocho no, la olla) y comprobé que el agua hervía demasiado fuerte, así que bajé al 4, donde conseguí un hervor más suave y mantuve ese calor hasta el final de la cocción. Esto la primera vez que lo hice, para los siguientes, una vez alcanzada la ebullición, bajé al 4 y cociné a esa temperatura los bizcochos durante 70 minutos exactos. En vuestras cocinas será diferente, tendréis que encontrar vuestro punto de cocción pero podéis hacerlo tranquilos porque los bizcochos cocinados de esta forma no se queman nunca, a no ser que seáis unos salvajes que lo tengáis al fuego dos días hasta que el agua se evapore por completo y todo se ponga a arder...  Resumiendo, fuego medio al baño María durante 70 minutos. Y no hay más, los bizcochos quedan increíbles! 

    Si no disponéis de un molde con tapa, podéis fabricarla vosotros mismos tapando el molde con papel de aluminio y atándolo con una cuerda para que se abra durante la cocción.

    El color amarillo de mis bizcochos se debe a los huevos caseros empleados.

    Podéis echarle un vistazo a este vídeo de You Tube dónde podréis ver el proceso de cocción.

    Espero que os haya gustado la receta y nos vemos en la próxima. Besos!

    Folar de pascua


    Se aproxima Pascua y ya voy a tope con las recetas para estas fechas. A ver si soy capaz de publicar todo lo que quisiera. Tengo en la recámara un bizcocho que se elabora de una forma muy especial y que creo os gustará mucho, pero para hoy, hoy dejo con una receta muy tradicional de nuestro país vecino. Es el conocido "folar de páscoa" portugués. Es muy similar a nuestra rosca de pascua o roscón de reyes y lo suelen hornear en forma de un único bollo con los huevos encima y cubiertos con una cruz de pan, muy parecido también a algunas monas de pascua de nuestro país. Al igual que nosotros, cada casa tiene su receta, pero hay dos ingredientes que no pueden faltar para aromatizar la masa: la canela y el anís en polvo. Este último lo sustituí por anís en grano y el resultado es espectacular. No dejéis de probarlo.



    Folar de pascua

    Para preparar esta receta, si la queremos hacer idéntica a como os muestro en las fotografías, empezaremos por preparar los huevos de la decoración. Es mucho más fácil y rápido si los teñimos  con colorantes artificiales, pero dado que es una receta tradicional, lo suyo es que la forma de teñir los huevos también lo sea. Os cuento cómo lo hago yo.


    Ponemos una olla al fuego con un montón de cáscaras de cebolla, cuántas más cáscaras tengamos más intenso nos quedará el color, yo puse de cebollas marrones y moradas. (Aprovechad cuando vais al súper para coger todas las cáscaras que hay sueltas en las cajas) Cubrimos con agua, la cantidad que sea la suficiente para después cocer los huevos con ella y añadimos un chorrito de vinagre, que en este caso ayudará a fijar el color. No os doy cantidades porque depende de cuántos huevos vayáis a decorar y además tampoco es que haya cantidades exactas, esto se hace simplemente aplicando el sentido común. Dejamos hervir unos 30 minutos, apagamos el fuego y dejamos enfriar (yo esto lo hago la noche previa) Una vez frio, colamos para retirar las pieles de las cebollas y quedarnos solo con el líquido.

    Si no queréis dibujo en los huevos, los cocéis directamente en el agua de la cocción dejándolos hervir unos 12/15 minutos. El color dependerá de la tonalidad del huevo y de la tonalidad que hayáis conseguido con las cebollas, pero por lo general obtendréis un tono rojizo amarronado precioso.

    Si queréis marcar formas en las cáscaras de los huevos, debéis haceros con hojitas pequeñas de perejil, cilantro, tomillo, diferentes flores, pegatinas, etc. Los más bonitos para mi gusto son lo que se decoran con plumas, me parecen elegantísimos y preciosos, así que no dudéis en usarlas si disponéis de ellas.

    Tomamos los huevos y los mojamos, de este modo, nos será más sencillo que lo que usemos para decorarlos se quede adherido. Colocamos las hojitas, flores, plumas o lo que se sea que hayamos decidido poner sobre la cáscara del huevo. Una vez todo colocado en su lugar, envolvemos cada huevo en un trocito de media de nylon (en forma de hatillo) dejándola bien tensa para que nada se mueva y la atamos fuertemente con un poquito de hilo para que no se abra durante la cocción. Una vez todos los huevos preparados, los colocamos en una olla (sin que se toquen unos con otros) y los cubrimos con el agua teñida que hemos hecho anteriormente. Los dejamos hervir unos 12/15 minutos, los retiramos con cuidado y los dejamos enfriar (también podemos dejarlos enfriar en el líquido de la cocción si queremos intensificar más el tono)

    Ya tenemos los huevos listos.



    Vayamos ahora con la masa

    Ingredientes para tres folares como los de las fotos (todos a temperatura ambiente):

    100ml de leche tibia
    10g de levadura fresca de panadería
    50g de azúcar común
    50ml de licor de anís
    60g de mantequilla blanda
    Un huevo "L"
    Una cucharada de postre de canela en polvo
    Una cucharada sopera de anís en grano
    350g de harina de fuerza (cantidad aproximada, empezar con 300g)
    4g de sal 

    Además para decorar:
    Huevos cocidos
    Un huevo batido
    Almendra en láminas, en cubos, sprinkles, etc.


    Preparación:

    La noche previa amasamos todos los ingredientes juntos. Hacerlo como queráis, a mano o con amasadora, pero amasar hasta obtener una bola de masa, si es ligeramente pegajosa, mejor, así que intentad poner la menor cantidad de harina posible, luego con el reposo en nevera quedará perfecta.

    Untamos un bol amplio con una fina capa de aceite y colocamos la masa dentro, tapamos con un papel film y llevamos a la nevera toda la noche.

    A la mañana siguiente retiramos la masa y la depositamos la sobre la encimera, le damos un ligero amasado para desgasificarla. La pesamos (a mi me salieron 700g justitos de masa)  y la dividimos en tres partes iguales. Tomamos cada parte de masa y la dividimos a su vez en dos partes iguales. Con cada una de ellas formamos dos tiras de igual tamaño (38cm de longitud cada tira de masa) 


    Entrelazamos las tiras y unimos los extremos dándole forma redonda (con ambas manos ajustamos cada círculo de masa para que quede bien redondito) Colocamos un huevo en el centro de cada uno y tapamos para dejar levar la masa de nuevo.


    Cuando hayan aumentado de volumen, pintamos con huevo batido y espolvoreamos con almendra o cualquier otra cosa por la superficie. Hornear a 180ºC durante 15/20 minutos o hasta que estén doradas. Retirar y dejar enfriar.




    Notas:

    Cada rosquita pesa unos 240g (sin contar con el peso del huevo), para que os hagáis una idea del tamaño.

    Una vez formadas y para acelerar el proceso de levado hago lo siguiente: Enciendo el horno a 50ºC, lo apago y meto las roscas dentro, así en unos 40 minutos (más o menos) estarán listas para hornear.

    Podéis darle esta forma u otra cualquiera. ¡La masa es deliciosa!

    Espero que os haya gustado la receta y nos vemos en la próxima. ¡Besos! 

    ¡MI LIBRO!



    ¡Llevo desde esta mañana intentando escribir este post y no sé cómo hacerlo! Son tantas las emociones que siento ahora mismo que no sé ni qué poner, ni por dónde empezar, me resulta imposible transmitiros en palabras el mundo de sensaciones que pasan por mi cabeza y mi cuerpo. ¡¡¡Voy a mil!!!

    Todo para anunciaros que mi libro de recetas ya está en preventa en Amazon y próximamente saldrá publicado. ¡¡¡Mi libro de recetas!!! ¡Es que si no lo repito no me lo creo!

    El libro consta de más de 50 recetas, algunas de mis favoritas del blog y otras nuevas. La mayoría son inéditas, hechas especialmente para el libro y las que ya conocéis, en muchos de los casos van acompañadas de nuevas fotografías.

    Está hecho con muchísimo cariño y todo el libro es un fiel reflejo del blog. Con esto me refiero a que son recetas en su mayoría muy fáciles de hacer, las más laboriosas las acompaño de fotografías de todo el proceso para que no haya dudas y así os sea más sencillo elaborar la receta. Los ingredientes, pues como siempre, los encontráis en el súper más cercano a vuestra casa, y os podéis fiar de todas y cada una de ellas. Están garantizadas, os doy mi palabra. También debo deciros que me ha dado igual que fuesen para un libro, yo lo he súper explicado todo, igual que como hago en el blog (bueno igual siendo un poquito más fina 😂), no quiero que nadie se quede sin hacer ninguna receta por quedarse atascado en algún paso y no quiero que sea un libro de esos que uno le echa un vistazo y lo guarda para siempre en su librería. ¡Tenéis que disfrutarlo!

    Lo del subtítulo: "Recetas de película" en el libro está explicado pero una de mis aficiones es el cine y he utilizado títulos de películas para las diferentes categorías.  Lo he dividido en 6 y son las siguientes:
    • Instinto básico
    • Algo para recordar
    • Charlie y la fábrica de chocolate
    • Frozen
    • Los siete magníficos
    • Marcelino pan y vino
    Creo que los títulos hablan por sí solos y no creo necesario deciros los que os vais a encontrar en cada categoría, pero en el libro está todo detallado.

    Y como para muestra un botón, os he preparado un vídeo al más puro estilo "tráiler de Hollywood" y como estamos hablando de cine...

    Por favor, para ver el vídeo hay que poner el volumen a tope para que resulte emocionante!!!!

    De verdad os lo digo, me muero de los nervios!!!!!



    En el vídeo he mostrado muy poquito para que todo él sea una sorpresa a cada página que paséis.

    Gracias a todos vosotros se ha hecho realidad uno de mis sueños. ¡No os puedo estar más agradecida! (Y de aquí, a los Oscars! 😂😂😂)

    Pan marmolado en espiral (con nutella y chocolate)


    Este pan es para los que, como a mí, os guste jugar con las masas y preparar cosas nuevas y diferentes. El resultado es súper llamativo y es bastante sencillo de hacer, no tiene mucha complicación, la verdad. Si hacéis como yo y amasáis de noche, por la mañana es darle forma y hornear y se hace súper rápido. La mezcla de nutella y chocolate del relleno, hace que la crema resultante sea perfecta para esta receta, su textura es ideal para que no se escape por los bordes durante el formado y nos quede la masa sin manchas de chocolate a la hora de trabajarla.

    La receta original es de Tortelina, aunque está muy adaptada. Allí podréis ver también, una versión muy interesante en salado de esta misma idea.



    Ingredientes para la masa:
    250ml de leche
    12g de levadura fresca de panadería
    Un huevo + una yema (L)
    50g de azúcar común
    450g de harina de fuerza
    Una cucharadita de café, de sal
    60g de mantequilla a punto pomada (blanda)

    Ingredientes de relleno:
    150g de nutella
    80g de chocolate negro para fundir

    Además:
    Dos cucharadas de mermelada



    Preparación:
    Empezamos colocando en el bol de nuestra amasadora todos los ingredientes para la masa en el orden mencionado (excepto la mantequilla) amasamos hasta que se forme una masa suave y elástica y ligeramente pegajosa (a veces he necesitado añadir algo más de harina hasta llegar a ese punto) Una vez la masa lista vamos añadiendo la mantequilla en trocitos, poco a poco, y continuamos amasando hasta que esté toda perfectamente integrada. Retiramos la masa, la ponemos en un bol untado con una fina capa de aceite, la tapamos y la guardamos en la nevera toda la noche.

    A la mañana siguiente preparamos el relleno colocando los ingredientes en un recipiente apto para el microondas y lo calentamos en tandas de 30 segundos, removiendo  bien entre medias hasta que el chocolate esté completamente fundido y obtengamos una crema homogénea y sin grumos. Reservamos.

    Espolvoreamos la superficie de trabajo con un poco de harina y estiramos la masa intentado darle forma "rectangular" (entrecomillo porque ya veis que muy rectangular no me quedó) La dejamos fina, de unos 3mm de espesor más o menos (fijaros en las cutrefotos fotos)
    Una vez extendida, ponemos el relleno, dejando también una capa fina, no llegaremos del todo a los extremos, dejando un borde todo alrededor sin chocolate. Doblamos el lado derecho de la masa hacia adentro, más o menos hasta la mitad del rectángulo. Hacemos lo mismo con el lado izquierdo.


    Ahora doblamos la mitad de abajo hacia arriba y a continuación, la mitad de arriba hacia abajo. Le damos la vuelta para que el corte de la masa quede contra la superficie de trabajo.


    Ahora la estiramos de nuevo, como si empezáramos de cero, intentando volver al rectángulo inicial. Vemos que la capa de chocolate empieza a asomar por la superficie de la masa, buscamos ese punto.
    Con ayuda de un cortador de pizza o un cuchillo bien afilado, cortamos tiras a todo lo largo de la masa, de 2cm más o menos y las retorcemos sobre sí mismas (como cuando retorcemos ropa mojada)


    Colocamos cada tira en nuestra bandeja de horno y una vez todas colocadas tapamos con un paño y precalentamos el horno a 180ºC (calor arriba, abajo y aire) Una vez alcanzada la temperatura, horneamos durante 15 minutos (ese fue el tiempo exacto en mi horno, cuidado porque se hace enseguida)


    Retiramos la masa de horno y la volcamos sobre un papel vegetal quedando el lado que estaba contra la bandeja, mirando hacia nosotros. Pintamos esta superficie con una fina capa de mermelada, que hará las funciones de pegamento, (la mermelada es recomendable calentarla en el micro para licuarla y extenderla mejor) la enrollamos sobre sí misma, como si hiciéramos un brazo de gitano y envolvemos el rollo en el papel para que aguante la forma. Lo dejaremos así hasta que enfríe por completo. ¡¡Listo para servir!!



    Notas:

    Aunque pueda parecer que no, el pan queda bien unido, pero tampoco hemos usado Super Glue eh, así que no pasa nada si a la hora del corte algún trocito se suelta, pero queda muy bien, os lo aseguro.

    Está buenísimo, en serio, si os gusta el pan con nutella, os va a encantar.

    Mi bandeja de horno, por si os sirve de referencia es de 33x40cm. Os doy las medidas del tamaño del interior de la bandeja, no desde el borde exterior. Vamos, que ese es el tamaño de mi rectángulo de pan. ¿Se ha entendido? De todos modos esto no es importante, os sale masa para cubrir cualquier tamaño de bandeja. Lo único que tenéis que tener en cuenta para hacer esta receta, es que no debéis dejar la masa muy gruesa para que luego al enrollar no nos quede un tronco de árbol, pero tampoco tan fina como un papel de fumar.

    Bueno, os dejo que estoy preparando un post MUY especial. En breve os daré una noticia que espero os alegre tanto como a mí y que estoy preparando con muchísima ilusión...

    Mientras tanto disfrutad de la receta y nos vemos pronto!

    Cheescake de filloas




    Si estás buscando un postre diferente para estos carnavales, algo original y único para la sobremesa de estos días, sin duda, esta es tu receta.

    El postre favorito de mi marido es la tarta de queso y siempre que viene a casa, procuro tenerle una. Además, son días de carnaval y a mí las filloas me pierden, es mi dulce favorito de estas fechas y mira tú por dónde, las he unido en una deliciosa y fantástica tarta. ¡Esto es cocina fusión y los demás son tonterías!

    Para no complicaros demasiado la vida, he hecho con ambas cosas eso que os gusta mucho: unir todos los ingredientes y listo. Lo que aligera un montón la receta, la verdad. No tener que andar montando nata o claras o haciendo varios pasos, es un plus eh, ¿o no?


    Pues venga, os dejo ya con ella y si la hacéis y me queréis enseñar vuestras fotos lo podéis hacer en el Facebook de la página (link aquí) o en mi instagram (link aquí) ¡¡¡Me encanta verlas!!!!



    Tarta de queso y filloas


    Ingredientes para las filloas:
    3 huevos M
    250 ml de leche (entera, semi... la que haya en casa)
    40g de mantequilla con sal fundida
    2 cucharadas soperas de azúcar glas
    100g de harina de trigo de repostería
    Ralladura de un limón
    50 ml de licor de anís (Vale, podéis poner un poco más... ¡borrachuzos! 😄)
    Mermelada de fresa

    Ingredientes para la cheescake (todos a temperatura ambiente):
    Una tarrina de queso mascarpone (250g)
    Una tarrina de queso crema tipo philadelphia (300g)
    200 ml de nata para montar (35%MG)
    150g de azúcar común
    4 huevos M
    40g de maizena
    Una cucharadita de vainilla en pasta (o esencia, o el interior de una vaina... lo que tengáis)
    Una pizca de sal

    Además para decorar:
    Nata para montar (35%MG)
    Fresas frescas

    Elaboración:

    Empezamos preparando las filloas.

    Unimos en un bol todos los ingredientes (excepto la mermelada) Dejamos que la masa repose mientras ponemos la sartén o crepera al fuego. A ver, os explico. Las filloas las vamos a enrollar, así que, cuanto mayor sea el diámetro de vuestra sartén o crepera mejor, porque así haréis menos y acabaréis antes, (no es lo mismo hacer 5 filloas que 15) y además de este modo, les daremos más vueltas para enrollarlas, con lo que luego a la hora de cortar la tarta, quedará más vistoso y lucido el corte. (Esto lo entenderéis luego mejor con las fotos del paso a paso) Mis filloas medían 24cm de diámetro pero que nadie se líe con esto, no pasa nada si son un poco más pequeñas o un poco más grandes. Debo decir que necesité 7 filloas para hacer la tarta y creo que me salieron 9 o 10 (es que no recuerdo cuántas me comí 😊) Bueno, a lo que vamos, una vez la sartén o crepera caliente, mojamos un trocito de papel de cocina en aceite y lo pasamos por la sartén para dejar una finísima capa de grasa (podéis hacerlo también con un trozo de mantequilla si os es más cómodo o como yo con un taco de tocino...¡un saludo a mis paisanos!) echamos un poquito de la masa dentro y giramos la sartén o crepera hasta cubrir todo el fondo con ella (procuraremos que nos queden finas). Cuando la parte de masa que os queda  a la vista, se seque (esto se ve a simple vista) y con ayuda de un cuchillo de punta redonda (o cualquier otra cosa que sirva para lo mismo) levantamos un poquito la masa por un lado y cogiéndola con los dedos le damos la vuelta. También podéis coger la sartén y lanzarlas al aire y que se den la vuelta solas... ejem, sin comentarios.
    Vamos colocando las filloas en un plato o fuente una encima de otra, así hasta terminar toda la masa. Reservamos.

    Vamos ahora con la preparación del molde.
    Esta tarta, como muchas tartas de queso, la vamos a hornear al baño María. Lo ideal sería hacerla en un molde desmontable, pero si no es completamente estanco, hay que forrarlo por el exterior y aún con eso y todo a mí no es la primera vez que se me filtra el agua y me cargo la tarta, así que yo hago las tartas de queso en un molde normal (no desmontable) forrado en su base y laterales con papel de horno (previamente engrasado). A favor, que no entra agua y no tienes que andar colocando mil capas de papel de aluminio alrededor de molde y aún así, arriesgarte a que el agua se filtre y te cargues todo el trabajo. En contra, que deja marcas. Quedan marcados los pliegues que se forman durante el horneado en los bordes de la tarta. Así que decidir vosotros que molde queréis usar.

    Precalentamos el horno a 160ºC (con aire) 180ºC (sin aire) Metemos en el interior una bandeja con agua mayor que el molde que vamos a usar para hacer la tarta. Nos aseguramos de que el agua cubra por lo menos 1/3 de nuestro molde.

    Recortamos una filloa dándole el mismo diámetro que el molde (Para esta receta he usado un molde de 20cm) y la colocamos de base. La siguiente filloa la untamos con una fina capa de mermelada de fresa y la enrollamos sobre sí misma como si fuese un brazo de gitano y a su vez la volvemos a enrollar sobre sí misma para hacer una espiral, como si estuviésemos haciendo una ensaimada. Colocamos esta filloa encima y en el centro de la que está de base. Hacemos lo mismo con la siguiente filloa, capa de mermelada, la enrollamos sobre sí misma y la colocamos a continuación de la anterior para hacer más grande la espiral hasta casi cubrir la totalidad del molde. Dejaremos un borde de 1cm más o menos entre la última filloa y el molde para que al añadir la crema de queso las cubra perfectamente y no se vean por la parte de fuera una vez desmoldemos la tarta.

    Os dejo con unas cutrefotos de lo explicado anteriormente. Hice la tarta de noche y saqué las fotos con el móvil así que no son de la mejor calidad, pero lo importante es que os ayude a aclarar dudas en caso de las que haya.


    Bueno, pues ya lo veis. Se rellenan las filloas, se enrollan y se enroscan sobre sí mismas para formar una espiral que casi cubra la totalidad de la superficie del molde.

    Ahora preparamos la tarta de queso. Es importante que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para que nos quede una crema lisa y sin grumos. Mezclamos todo junto, mejor si lo hacemos a mano para evitar introducir mucho aire y que luego la tarta suba durante el horneado y se agriete. Si utilizáis batidora eléctrica, hacerlo a baja velocidad. Colamos la mezcla y la vertemos sobre las filloas. Introducimos la tarta en el horno a 160ºC los primeros 15 minutos. Pasado el tiempo bajamos la temperatura a 110ºC durante 75 minutos más. Una vez horneada dejamos la puerta del horno entreabierta con la tarta dentro hasta alcanzar la temperatura ambiente (de ahí que haya preparado la tarta de noche. El horneado y enfriado de la tarta es largo, así que si lo hacemos antes de acostarnos tendremos la tarta lista la mañana siguiente)

    Llevamos la tarta a la nevera y la dejamos preferiblemente de un día para otro (la textura y el sabor mejoran considerablemente tras este reposo) La desmoldamos (si hemos utilizado un molde no desmontable como el mío, la desmoldamos igual que cuando hacemos un bizcocho, dándole la vuelta de modo que la parte de arriba, se quedará de base y para evitar que ésta se pegue al plato o fuente que hemos usado para darle la vuelta, tendremos la precaución de colocar un papel vegetal entre ambas cosas. Volvemos a darle la vuelta para colocarla de forma correcta.

    Para decorarla (esto es opcional) ya lo veis, unos montoncitos de nata montada y cuartos de fresa encima. ¡Lista para servir!


    Notas:

    Si veis que la mezcla de las filloas está demasiado líquida para poder hacerlas, añadís un poquito más de harina (ya que no todas absorben igual puede variar un poquito la cantidad a emplear) si por el contrario estuviera algo espesa de más, pues rebajáis con agua. Esto no tiene pérdida, hacéis una y según el resultado ya veis si hay que ajustar o no. ¡Ah! por supuesto el que tenga su receta favorita que la haga, no me voy a celar 😜

    No es necesario engrasar la sartén o crepera de cada vez que hagamos una filloa. La masa al llevar mantequilla fundida hace que no se pegue. Yo solo engraso para la primera y si veo en algún momento que la masa se empieza a agarrar, engraso de nuevo.

    Mi mermelada de fresa no luce nada como relleno en las filloas, porque he usado mermelada de dieta, y ya sabéis que tienen un color muy chuchurrío, pero luego en casa me dicen que no me queje de los kilitos si no me cuido nada. ¡Pues ya veis que sí! 

    Yo también puse más anís...

    Me estoy desayunando este trocito 😍



    ¿¿¿Algún valiente que se atreva a hacer la versión en chocolate con las filloas rellenas de nutella???

    Espero que os haya gustado la receta y cómo siempre, nos vemos en la siguiente. ¡Besos!

    Pastel de manzana


    En lo que a postres y dulces se refiere, no le hago ascos a nada. Me gusta todo. Pero siempre hay preferencias, y si tuviese que elaborar una lista de mis dulces preferidos, puede que en primer lugar estuviesen las tartas de manzana. O quizá las tartas de queso, no lo sé... creo que me gustan por igual.

    Echando un vistazo al blog, me he dado cuenta de que hay pocas recetas de ambas cosas a pesar de ser dos elaboraciones que siempre suelo hacer, así que espero ponerme al día y publicar más cosas de este estilo.

    Hoy os traigo un sencillo pastel de manzana, que no por sencillo es menos delicioso, al contrario, creo que cuánto más cocino, más cuenta me estoy dando de que las cosas hechas con pocos ingredientes, pero bien combinados, me resultan más ricas que cuando hay mil cosas mezcladas o mil capas de diferentes sabores, que al final nada sabe a nada.

    Para esta receta he empleado manzanas reineta porque su acidez contrasta a la perfección con el dulce de la masa, dotando al bocado final de un perfecto equilibrio, pero podéis utilizar cualquier otra variedad de vuestro agrado.



    Pastel de manzana




    Ingredientes para la masa:
    300g de harina de repostería
    150g de mantequilla con sal a temperatura ambiente
    Una yema de huevo M
    80g de azúcar glas
    Ralladura de un limón

    Ingredientes del relleno:
    1kg de manzanas (reineta u otra variedad cualquiera)
    50g de azúcar común (al gusto)
    40g de mantequilla con sal 
    1 cucharada de postre de canela
    Una cucharada de agua

    Para decorar:
    Una plantilla (he usado esta)
    Cacao puro en polvo Valor


    Elaboración:

    Empezamos preparando la masa.
    Batimos con varillas eléctricas la mantequilla hasta que se forme una crema. Añadimos el azúcar glas tamizado y continuamos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea. Agregamos sin dejar de batir, la yema de huevo y la ralladura de limón. Una vez todo integrado, añadimos la harina tamizada hasta formar una masa. La dividimos en dos, envolvemos cada una de las partes en papel film y la dejamos reposar en la nevera por espacio de una hora. (También podemos dejarla preparada el día anterior)
    Mientras la masa reposa, preparamos el relleno.
    Pelamos las manzanas, las rallamos (mejor con un rallador de agujeros grandes para no hacer papilla) y las colocamos en un cazo al fuego con la cucharada de agua y la mantequilla.


    Removemos continuamente unos 10/12 minutos, hasta que se haya evaporado todo el jugo que suelten las manzanas y estén cocidas. Agregamos a continuación el azúcar y la canela y dejamos al fuego 2 o 3 minutos más para que el azúcar se disuelva. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
    Engrasamos un molde rectangular rizado y desmontable de 10 x 35 cm
    Extendemos una de las partes de masa sobre una superficie enharinada, dejándola de medio centímetro de grosor (más o menos). Cubrimos el fondo del molde con ella, colocándola bien en los bordes y retiramos el sobrante pasando el rodillo por encima o cortando con los dedos. Colocamos el relleno extendiéndolo de forma uniforme con ayuda de una cuchara.
    Extendemos la masa restante, y la colocamos encima del relleno retirando el sobrante del mismo modo que hemos hecho con la anterior.

    Precalentamos el horno a 160ºC (con aire) y 180º (sin aire).
    Colocamos nuestro dibujo encima del pastel y con cuidado, hacemos un poquito de presión con los dedos sobre la plantilla para asegurarnos de queda perfectamente adherida a la masa. Con ayuda de un pincel impregnado en cacao (así en seco) y dando toquecitos (sin arrastrar) vamos pintado nuestro dibujo. Cuántos más toquecitos demos en el mismo sitio, más oscuro y marcado nos quedará.

    Introducimos al horno unos 40/45 minutos hasta que la masa esté cocida. Retiramos y dejamos enfriar para desmoldar. Servir.




    Notas:

    La masa es delicada de trabajar y es fácil que se quiebre y además, el molde tiene mucha longitud y se hace difícil conseguir colocarla sin que se rompa. Si la masa que va de base, al colocarla en el molde se rompe por alguna parte, colocaremos trocitos de masa a  modo de remiendos, no pasa nada si hay que hacer esto, nos quedará bien igualmente, puesto que no se ve y durante el horneado se une. La tapa superior, la estiré sobre un papel vegetal y una vez extendida a la medida del molde, la llevé a la nevera hasta que endureció por completo. Una vez la masa dura, la coloqué sobre el molde y pasé un rodillo por encima para cortar los bordes. Una vez perfectamente puesta, la decoré pintando con cacao.

    Para la decoración he utilizado la misma técnica que para Las galletas de Gael. Así que si os sobra masa, ya sabéis que podéis hacer con ella.

    Espero que os haya gustado la receta y nos vemos en la próxima.

    Tarta de fresas y chocolate (San Valentín)


    Voy fatal de tiempo, me hubiera gustado haber publicado mucho antes y más cosas pero últimamente todo son contratiempos en mi vida. ¡Nada me sale cómo debería!

    Os traigo una tarta para San Valentín (o no) muy fácil de hacer. Y os aseguro que está deliciosa. La fui haciendo en ratitos libres y casi no me enteré de haberla hecho. Si en vez de la capa de fresas, optáis por poner chocolate negro, tendréis una versión fantástica de la archiconocida tarta 3 chocolates, y para mi gusto, mucho más rica que la que lleva cuajada, que además resulta muy pesada. Cómo a mí el chocolate negro no me gusta, puse la capa de fresa y el resultado me encanta. ¡Espero que a vosotros también!



    Ingredientes para la base:
    8 galletas yayitas u otras mientras sean redondas.
    Un poco de leche

    Ingredientes para la capa de chocolate con leche:
    200g de chocolate con leche
    320ml de nata (35%MG)
    60ml de leche
    4 hojas de gelatina
    Una pizca de sal

    Ingredientes para la capa de chocolate blanco:
    200g de chocolate blanco
    320 ml de nata (35%MG)
    60 ml de leche
    4 hojas de gelatina
    1 cucharadita de vainilla en pasta
    Una pizca de sal

    Ingredientes para la capa de fresa:
    300g de fresas
    250ml de nata
    75g de azúcar
    4 hojas de gelatina
    Una pizca de sal

    Para el glaseado de chocolate:
    80g de chocolate negro
    40g de mantequilla con sal




    Elaboración:

    Forramos los laterales de un molde desmontable de 18cm de diámetro con acetato. Podemos colocar un papel vegetal en el fondo a modo de bastidor si queremos mover la tarta una vez hecha, a una fuente o plato o no hacerlo y servirla con el fondo del molde (es lo que hice yo)

    Mojamos las galletas en la leche y las colocamos de fondo en el molde (no importa si quedan huecos). Podemos, si lo preferimos, hacer la típica base de galleta o colocar un bizcocho en su lugar. A vuestro gusto. Yo me decidí por las galletas enteras por ser más rápido y además queda bien.

    Comenzamos preparando la capa de chocolate con leche.

    Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en abundante agua fría. Reservamos.

    En un recipiente apto para el microondas, colocamos el chocolate partido en trozos pequeños y le añadimos 120 ml de nata y una pizca de sal. Llevamos al microondas en tandas de 30 segundos, removiendo entre medias hasta que el chocolate esté fundido y se forme una crema lisa y homogénea. (Yo lo meto en el micro un minuto y dejo reposar otro minuto, pasado este tiempo remuevo bien y me queda perfecto, pero vosotros controlar el tiempo ya que cada horno se comporta de forma diferente)

    Calentamos hasta casi ebullición los 60 ml de leche (30 segundos de microondas son suficientes) y deshacemos en ella las hojas de gelatina (que ya estarán hidratadas) previamente escurridas. Las añadimos al chocolate fundido y mezclamos muy bien para que se integren perfectamente. Dejamos que esta mezcla pierda calor.

    Batimos los 200 ml de nata restantes hasta que esté semi montada y la mezclamos con lo anterior con movimientos envolventes. Vertemos la preparación sobre la base de galletas y llevamos a la nevera un mínimo de una hora o hasta que la capa esté cuajada.

    Transcurrido el tiempo, preparamos la capa de chocolate blanco del mismo modo que hemos hecho la anterior. Una vez la mezcla lista, la vertemos sobre la capa de chocolate con leche que ya estará cuajada y llevamos de nuevo a la nevera por espacio de una hora o hasta que esta nueva capa haya endurecido.  

    Para la capa de fresa, ponemos las hojas de gelatina a hidratar en abundante agua fría. Reservamos.

    Ponemos un cazo al fuego con las fresas troceadas, el azúcar y la sal. Dejamos al fuego hasta que el azúcar se disuelva (esto suele llevar 3 o 4 minutos) Retiramos y trituramos. Devolvemos la mezcla al fuego hasta casi ebullición y añadimos la gelatina que ya estará hidratada y previamente escurrida. Removemos bien para que se integre perfectamente y colamos la mezcla para eliminar las semillas. Reservamos hasta que pierda calor.

    Montamos la nata hasta que esté semi montada y la mezclamos con las fresas con movimientos envolventes. Vertemos la crema sobre la capa de chocolate blanco y llevamos de nuevo a la nevera de un día para otro.

    Al día siguiente, desmoldamos la tarta con cuidado y retiramos el acetato de los laterales.

    Preparamos el glaseado troceando el chocolate y la mantequilla. Fundimos todo junto en el microondas, de 30 en 30 segundos removiendo bien entre medias hasta obtener una crema lisa y homogénea. Con ayuda de una cuchara colocamos el glaseado por toda la capa superior de la tarta, dejando caer algunas gotas de chocolate por los laterales. Decorar con sprinkles o cualquier otra cosa si desea y servir.


    Notas:
    Para conseguir un desmoldado perfecto en este tipo de tartas, debemos introducirla un par de horas en el congelador. Este tiempo será suficiente para que los laterales endurezcan y al desmoldar nos quede impecable.

    Bizcochitos de limón y chocolate



    Estos bizcochitos son un bocado de cielo. La cobertura de chocolate les queda espectacular y es una forma súper fácil de decorar nuestros bizcochos además de enriquecerlos. ¿Recordáis cuándo os hablé de la "flotatina" en la receta del bizco-flan de vainilla y fresa? Pues esto es más o menos lo mismo, solo que en vez de gelatina, usamos chocolate y no es necesario que floten para conseguir recubrirlos, solo con volver a colocarlos de nuevo en el molde y dejarlos enfriar, obtendremos una cobertura fina y muy definida de chocolate, que dejarán nuestros bizcochos con un aspecto muy apetecible.

    Como masa de bizcocho he usado la receta del cuatro cuartos (disminuyendo un poco la cantidad de azúcar) pero podéis aplicar esta decoración a cualquier otro bizcocho de vuestra preferencia. Solo hay que tener en cuenta que el molde debe ser de silicona para conseguir desmoldar fácilmente.


    Ingredientes:

    3 huevos M
    150g de harina
    120g de azúcar
    150g de mantequilla a temperatura ambiente (blanda)
    10g de levadura
    Ralladura de un limón
    Una pizca de sal
    200g de chocolate de cobertura
    2 cucharadas de aceite de girasol u oliva suave 



    Preparación:

    Precalentamos el horno a 160ºC (con aire) 180ºC (sin aire)

    Engrasamos un molde de silicona de varias cavidades.

    Colocamos en el bol de nuestra batidora la mantequilla, el azúcar y la ralladura de limón. Batimos a velocidad media-alta hasta que la mezcla blanquee y esponje (unos 5 minutos).
    A continuación añadimos los huevos de uno en uno, batiendo bien entre medias sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté completamente incorporado.
    Unimos y tamizamos la harina con la levadura y la sal y lo añadimos al compuesto anterior. Batimos a velocidad suave hasta que la harina se integre y no haya grumos.
    Distribuimos la masa en los moldes y horneamos durante 20 minutos o hasta comprobar que están cocidos.
    Retiramos del horno, dejamos reposar 10 minutos y desmoldamos sobre una rejilla para que terminen de enfriarse.

    Lavamos el molde en el que hemos horneado los bizcochos y nos aseguramos de secarlo bien. Rallamos o picamos finamente el chocolate y lo fundimos en el microondas en tandas de 30 segundos, removiendo bien entre medias y teniendo cuidado de no pasarnos y quemarlo. Una vez fundido, añadimos el aceite para licuarlo y obtener así una cobertura más fina.
    Rellenamos 1/3 de los moldes con el chocolate fundido y colocamos de nuevo los bizcochos, haciendo una ligera presión para introducirlos por completo (ver foto de este proceso en las notas) Llevamos a la nevera hasta solidificar. Desmoldamos de nuevo y servimos.




    Notas:

    Con estas cantidades obtendremos 12 bizcochitos.

    La masa de bizcocho es bastante espesa, así que para facilitarme la tarea, la introduje en una bolsa de congelar a la que corté una de sus puntas. Si no disponéis de ella, rellenáis los moldes con ayuda de una cuchara y no os olvidéis de golpearlo contra la mesa de trabajo para evitar burbujas de aire durante el horneado.

    Ya lo veis en las fotos lo sencillo que es decorar de esta forma: Colocamos una base de chocolate fundido en los moldes en los que previamente hemos horneado los bizcochos y los volvemos a colocar en su lugar. Dejamos solidificar y listos para desmoldar y servir. 

    La cobertura de chocolate no solo los hace más ricos y estéticos, sino que a la vez, protege la masa que recubren por lo que los bizcochos duran más tiempo frescos y tiernos.